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miércoles

Solo él, siempre.

AMOR.
Hoy vengo a hablar del amor. El amor que te inunda los sentidos y que no te deja respirar por momentos. De ese amor que te hace hinchar el pecho y sonreir con dulzura. Más sin embargo no hablaré del amor que vosotros esperais. No vengo a desentrañar las enredadas ecuaciones del amor entre un él y una ella, porque considero que aún no lo he sentido totalmente como para poder hablar con veracidad sobre él. De lo que yo hablo es de un amor que no sé si nadie podrá sentirlo igual, ya que no estaría en las mismas situaciones que yo. Un amor que a mi me hace salir de mis momentos malos y me saca una sonrisa en cualquier lugar. Un amor que comenzó hace -el viernes- exactamente cuatro mesecinos que asomó en mi vida, y que me acompañará para siempre, vaya a donde vaya. Una cosita pequeñita que veré crecer como estoy viendo ahora. Hace cosa de diez meses, al venir de una boda, mis padres me dijeron que iba a ser hermana mayor, ¡yo!. La sorpresa fue mayúscula, ese día no pude hablar nada, porque se me salían las lágrimas a todo rato. Siempre había soñado con que algo así pasaría, pero con mis casi dieciocho años, la esperanza hacía tiempo que se había borrado. Y después, mes tras mes, con muchas rayaduras por mi parte, por si le sucedía algo a mi madre, y con muchas pesadillas de esas feas que me hacían llorar, él llegó. Ese pequeñín, llamado Anxo, que es un verdadero ángel. Y hoy tenía que hablar de él. Hace menos de una hora, mientras todos cenaban, el estaba en el sofá, tumbado, y comenzó a lloriquear. Me tumbé a su lado, puse mi brazo por encima de su barriguita, y comencé a darle besos divertidos en sus mejillas, haciendole reir. Y así, a oscuras en ese sofá, solo iluminados por la luz de la televisión, el puso su pequeña manita sobre mi cuello y me miraba cada vez que yo le susurraba algo. Pegada su mejilla a mi barbilla y sonreía, mirándome con esos ojitos tan grandes y expresivos que tiene. Y me volví a enamorar como me enamoré aquel jueves de febrero en el que él apareció en mi vida. Me volví a enamorar de ese pequeño que me ha robado el corazón y el alma, que me los sigue robando con cada sonrisa. Y me volví a enamorar de ese alguien por quien siempre lo daré todo.

1 comentario:

Big.Small.Big.Small dijo...

Yo creo que ese es el amor mas perfecto y maravilloso que hay el que al final siempre queda :)
Luego dime que escribe mal!!