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viernes

Friendship.

Encenció la minicadena y puso lo más alto que pudo el volumen, siempre y cuando no hiciese un ruído atronador. Volvía a intentar buscar una canción de esas que le levantaban el ánimo con las primeras notas, que los acordes la hacían vibrar al ritmo, y que cantaba a pleno pulmón aún sin saberse la letra. Pero hacía mucho tiempo que no encontraba ninguna canción de esas, y ultimamente cantaba bajito, sin que la escucharan sus oídos. Se dejó caer en el sofá, piti en mano, mientras los ojos cerrados la conducían a un mundo donde nada pudiese tocarla, pero el timbre de la puerta impidió ese viaje. Se hizo la remolona, sin querer levantarse, pero la insistencia de la persona que estaba tras la puerta comenzó a irritarla.
- Que ya voy, joder.
- Sería mejor que apurases Ast, parezco tonto parado en tu puerta.
Allí estaban esos acordes que le hacían vibrar al ritmo de unas sílabas que salían de la garganta de él. La sonrisa se personalizó en su boca, y en vez de caminar, volaba hacia la puerta. La abrió rápidamente, echándose a los brazos de su mejor amigo, dejando que esos grandes abrazos que él le daba quitasen todo lo malo que ella acumulaba. Sin soltarse, entraron en la casa y se tiraron al sofá riendo, quedando ella sobre él, todavía abrazados. Al rato se apartó, puso más volumen en la minicadena, y dejó que sus voces subieran al cielo aunque no supieran la letra de las canciones. Y los vecinos... Tendrían que aguantar el ruído, porque ellos dos no pararán.

3 comentarios:

PateticaEnamorada dijo...

Qué no paren.
:)

☆Lau☆ dijo...

Si que no paren que importa! Esta genial!

la chica de los lacasitos dijo...

Qué geniales. Qué bonito.

(has de repetirme tu tuenti para buscarte cariño, que no encuentro el comentario en que me lo dejaste)

No estoy yo donde tengo que estar...
por eso no vengo nada por aquí. Pero cuando vengo, lo hago con toda ilusión :)
guapa