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domingo

Valor no lo tiene cualquiera.

Volaron las ilusiones junto con aquellos sueños de adolescentes. Maldijeron el infortunio de la fallida vida, de esos años que se esfumaron cual humo de tabaco de liar. Marcharon imitando al ejército, creyendo que con el ruído de sus pasos evitarían el miedo y lo harían huir acojonado. Rompieron todos los espejos que encontraron en sus caminos, por el temor de verse reflejados con el dolor marcado en su cara. Porque la vida no es fácil, y siempre hay alguien peor, situaciones peores a las que tu te enfrentas, aunque te parezca el fin del mundo. No es más valiente quien decide terminar con su vida en pleno alardeo de valor, sino quien planta cara al desafío y se levanta cuando cae, llegando a caminar con las rodillas y los codos destrozados por las piedras del camino, levantando la cabeza con el orgullo que implica vivir.

1 comentario:

PateticaEnamorada dijo...

Acabar con lo vida de uno mismo, sea cual sea la situación, derrocha cobardía o rendimiento.