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lunes

Obviamente, nadie lo entenderá.

"sabes el puto problema?
y no sé porque te lo cuento, porque tú tienes encima miles de problemas mucho más gordos que los de nadie, pero siento que eres de las pocas con las que puedo ser sincera, y la otra personita no está, sino recurriría a ella para no cargarte a ti con mis royos, pero necesito soltarle esto a alguien, aunque no vaya a ver lo que me digas hasta el viernes o así
te has fijado en una cosa? soy diferente. quiero decir, en muchos sentidos, no soy igual que el resto de la gente... pero porque no me tratan igual al resto? ni siquiera puedo decir que me traten mejor, sino que siento que es como si la gente dijera "ya sabemos que fá estará aí, da igual si demostrarle algo o no" y yo me rayo, me como la cabeza, porque sé que mi forma de ser es muy diferente al resto, soy muy tímida, no me gusta decir las cosas, soy muy poco sincera, y mucho más de eso y me echo las culpas de todo
pero no sé, tronca, veo que todo el mundo tiene al resto en su vida real, no solo en el tuenti, sino que les llaman, y mierdas así, osea, no sé, que se demuestran todo, sabes? y yo aquí, me siento como la colega de paso, como si solo quisieran contar conmigo en momentos puntuales, y no para tenerme toda la vida en su puta vida
y me siento como el culo, como si yo no mereciera tener todo lo que tengo. pero que coño tengo yo? me dirás "gente que te quiere" y si, no te digo que no, pero joder, porque la gente no demuestra? porque llegan a ser tan... hipócritas, tía? tanto les cuesta coger un día, llamarme y decirme "te quiero, fá" o un puto sms, o una mierda así, joder
que yo soy muy despistada, y todo eso, pero creo que hago lo posible para que la gente sepa que les quiero, que voy a estar aí...
no sé, tronca, supongo que tenía ganas de soltar todo esto, y ahora hasta lo pondré en el blog, tal cual te lo mande, porque no sé como actualizarlo, y esta es una buena manera para decir lo que siento.
Y te quiero, tronca, mucho más de lo que yo pude imaginar hace meses cuando te conocí."

No, nadie lo entenderá, y tampoco busco que nadie lo entienda. Me he desahogado un poco explicándole mis paranoyas a una buena amiga, y ahora ya estoy lista para dos días de fiestas con mis colegas. Said goodbye (L)

martes

She She She.

Cogió el movil otra vez, ya no sabía para que lo guardaba en el bolsillo, total tenía que volver a sacarlo al momento. Seguía a sms con ese niño tonto, la verdad es que ya ni le caía bien, ni tenía ganas de quedar con él, pero el aburrimiento de las noches no se lo sacaba nadie, y le utilizaba a él para distraerse un rato. Al rato escuchó las llaves en la puerta, y esta cerrándose con algo de fuerza, y se rió, sabiendo que su amiga ya había llegado.
- Mecagoentodo, Ast, donde coño has puesto el vozka? -Grito Gin desde la cocina, sin saludar ni nada, entre algunas risas mientras revolvía todo.
- Eh, deja de robarme, guarra.
Ast se levantó como un rayo del sofá, cogiendo las dos botellas de vozka negro que tenía escondidas tras el microondas y corriendo por toda la casa, mientras Gin la perseguía sin dejar de reir.
Acabaron tiradas en el sofá, bebiendo a morro de las botellas, con algunos tragos de trina de manzana en el medio, mientras se contaban los últimos cotilleos y se reían sin parar.
- Eh, pero, tú estás bien, no? Porque como me entere yo de que te rayas por algo, tía...
Entre tontas y locas pasaron a temas serios, tratándolos de la misma manera que todo, con esas risas que seguramente molestaban a los vecinos a esas horas de la noche. Pero eh, era un viernes, era su noche, y eran ellas, a ver quien le quita la diversión a esas dos grandes amigas.

Me permites mi momento de ñoñería?


Era invierno, y ya la nieve lo había cubierto todo. Y allí estaba ella, bajo la ventisca, dejando que el viento y la nieve le revolvieran el pelo y la balanceara con su fuerza. Caminaba silenciosamente, como un murmullo, con los ojos cerrados, para, tal vez, no ver la realidad. Y, sin tener nada que ver en la escena, me adentré en ese mundo en el que parecía estar, la abracé, y simplemente susurré:
- Porque cuando necesites a alguien, estoy, eso ya lo sabes, enana.


Te crees que todo se queda en simples palabras?


Mela me contestó al abrazo, al principio algo flojo, pero después sentí como hacía más presión con sus brazos. La solté poco a poco, sonriendo suavemente, mientras llevaba mi mano a mi bolsillo y sacaba mi bolsa de gominolas.
-      Quieres una, chiqui?
-      Paaaaaaso Ast.
Y se cogió un pito de su bolsillo, supongo que el tabaco no puede comparse a una nube blandita de esas que se deshace en tu boca.

Te crees que podrán separarnos estes mierdas quilómetros?

Fumaba con lentitud, mientras seguíamos caminando sin decirnos nada, siempre se nos había dado bien. Hasta que ella me cogió una de las nubes de mi bolsa y echó a correr, y allí estábamos las dos, en medio de una ventisca, corriendo a contracorriente con la nieve.

Que coño, cuando necesites correr en la nieve, fumar sin decir nada, comer gominolas, o estar, solo estar, la menda estará aquí.