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viernes

Lesbian friends.

Faltaba más de media hora para llegar a su casa, y ya estaba cansada de caminar. Además, pronto se haría de noche, y no es que le tuviese miedo a la oscuridad, que también, sino que la noche le imponía, y una chica sola en una carretera secundaria era sumamente vulnerable, como tantas veces le había repetido tanto su madre como su abuela. Pasó un coche a toda velocidad a su lado, provocando que el frío le calara hasta los huesos, y le vio frenar poco a poco hasta pararse del todo a unos cincuenta metros de ella. Con algo de miedo, ahora si, se quedó quieta en el sitio, mirando fijamente el coche entrecerrando los ojos, a ver si así conseguía distinguir quien conducía. Al final distinguió salir del coche a una chica, una de esas con cuerpo que te quedas mirando, te gusten o no las chicas.
- Tronca, o te subes o no te espero, eh?
Se rió de lo tonta que había sido al no reconocer el coche, y corrió hacia su desaparecida amiga Carola, que hacía meses que no veía. Se quedaron abrazadas al lado del coche, más de cinco minutos así, riendo por nada más que haberse visto. Entraron al coche y comenzaron a hablar mientras ella conducía en dirección al pueblo en donde estaban las casas de las dos. Sin embargo el coche se paró unos kilómetros adelante, con un gran estruendo del motor, y dejándolas allí tiradas sin cobertura en los teléfonos. Al final decidieron salir del coche y sentarse sobre el capó del coche para hablar, y después dormir en el coche, para poder pedir ayuda al día siguiente. 
La conversación era fluída, hasta que Carola se aproximó demasiado a su cara, para según ella quitarle una pestaña de la mejilla, soplando lentamente hacia ella. Y sin mediar palabra la besó en los labios suavemente, sin darle tiempo a reaccionar. Se apartó con lentitud, mirando a su amiga sin saber que decir. Carola volvió a aproximarse, segura de si misma, apoyando una de sus manos cerca de su nuca y volviendo a besarla con ganas, esta vez con el consentimiento de ella. Poco a poco se fue situando encima de ella, las dos en el capó, besándose como desesperadas por su piel, acariciándose con rapidez. Las chaquetas volaron hacia el suelo, sin importar que hacía frío o que podría pasar algún coche o viandante por allí y descubrirlas, más tal vez el peligro era demasiado excitante para parar en ese momento. Las manos de Carola, mucho más expertas que las suyas pasaron sobre sus pechos, excitándola de manera bestial, para después introducirse en su ropa interior y acariciarla allí donde ella deseaba. Los gemidos eran cortados por las bocas de ambas, con sus manos pasando tímidas por la espalda de Carola, mientras esta seguía dándole placer con la mano enterrada en su parte más intima. Las convulsiones comenzaron a notarse mientras arqueaba la espalda y jadeaba de manera ronca, con su primer orgasmo en manos de una mujer, en manos de su amiga. 
A partir de ese momento todo se volvió más excitante, las bocas ya no solo buscaban las bocas, sino que se posaban en cada trozo de piel que no estuviera ocupado por las manos. Los gemidos compartidos se podían escuchar a distancia, mientras ellas retozaban sin importarle nada. Así transcurrió casi toda la noche, parándose a contemplar las estrellas algunas veces, sin dejar de acariciarse, con pequeños orgasmos relajados conseguidos con solo el toque de la piel. Se despertaron cuando el sol comenzaba a aparecer en el cielo, abrazadas en el asiento de atrás, con la ropa como mantas improvisadas mientras sus pieles seguían pegadas. Carola la tenía firmemente abrazada, pasandole sus dedos por su espalda de manera que conseguía sonsacarle algunos escalofríos eventuales. Ella tenía la cabeza apoyada en el pecho de Carola, con los ojos cerrados, como si todavía deseara dormir.
- Lana...
- Dime.
- Aunque no esté nunca, aunque tu no sientas lo mismo, -tragó saliva, sin dejar de abrazarla- y aunque después de esto tu te vayas a refugiar en los brazos de Joshua y prefieras olvidar todo esto... yo me fui de la cuidad por ti, porque no podía estar cerca de ti.

3 comentarios:

PateticaEnamorada dijo...

Estoy muy K.O.
Eso ha sido... excitante.

Espérame en Siberia dijo...

Gracias por tu visita, encanto :)

Dana O'hara dijo...

me gusta leer sobre dos chicas, ver que no solo yo escribo sobre ello.
qué escena madre mia, envidiable :)