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lunes

Parece que canto en un lago salado de lágrimas.

Que ahora sonará la canción de siempre en tus labios y mis oídos, que soy una niña, que nada es normal, que todo debería cambiarlo. Y que madure, que me deje de princesas y dragones, que las estrellas no vendrán a mi a hacerse mis amigas. Que no me puedo enfrentar al mundo real, porque no lo conozco, porque las hostias que me vaya a comer aí estarás tú para recordarmelas. Y ahora canto yo, que resuene bien en tus oídos. Que las sonrisas me las he quedado todas yo, que tú en camino de madurar y hacerte mayor te las has dejado atrás. Que en tu afán de felicidad no dejas entrar a nadie en tu vida para que te provoquen el querer. En tu empeño por alejar lo infantil de tu mente, las arrugas invisibles de lo estricto se colocan sobre ti. Que no te conformas con nada, que todo parece necesitar ser lo que tú dices y quieres.Y ahora dime tú, quien está más equivocado, si el niño, o el adulto. El niño que no quiere crecer, que quiere dejar su mundo de fantasía para siempre como está. O el adulto, que ha olvidado como ser niño y solo se concentra en crecer para morir.

martes

Que ya nada merece la pena.

Las fotos aparecieron rotas en la basura al día siguiente, con la pared llena de trozos de celo aún por sacar y las marcas de lo que allí había existido hasta entonces, al igual que las estanterías vacías de marcos, que se guardaron vacíos en cajas de zapatos que se olvidaron en un viejo desván. Y ella se hallaba en la ventana que daba al tejado del viejo porche de su casa, fumando sin parar y tirando piedrecitas hacia el cielo con rabia. Con el pitillo todavía encendido, pasó por la ventana hacia dentro, en dirección a su habitación, y arrastró la punta del piti por toda la pared, intentando formar palabras. Cuando el cigarro ya no hizo su efecto, agarró su tanda de bolis y comenzó a escribir sin parar, como si nada pudiese detenerla. Y cuando llegó su padre todavía seguía en lo mismo, escribiendo una y otra vez la misma frase. Al intentar pararla, agarrándola por el brazo, se encontró con resistencia, viéndose obligado a retorcerle los brazos en la espalda hasta que por fin se calmó, doblándosele las rodillas y acabando tirada en el suelo, con los brazos de su padre rodeándola mientras susurraba en su oído, para después cogerla en brazos y acostarla en la cama, como cuando era pequeñita, arropándola y secando sus lágrimas con la esquina de las sábanas amarillas, que quedaron algo manchadas de lápiz de ojos.
do

Me dijiste te quiero.                               Tú no sientes nada.
Ahora dices que no merezco la pena.
Ni puta idea tienes de lo que duele.
Ya no doy nada más por nadie.
                          Te quiero odio.                                                   Te olvidaré. 

miércoles

Así están las cosas.

Que no sé que hacer, que no sé que decir, que una simple palabra explota en mi cara. Que te echo de menos, que me duele al pensarlo. Que se apagaron las estrellas una a una, que la noche se marchó sin pensar en el día eterno. Que ya no sufro ni padezco, que ya nada me es importante. Que todo parece haberse ido con tu presencia.

martes

Perdida de perfección.

+ No debe ser sano
- ¿Callarse las cosas?
+ Exacto
- Pues otra cosa no puedo hacer.
+ Si, si que puedes. Contar todo y que te suden la polla los demás.
- Pero la gente me importa más que yo misma.
+ Sigue así y verás que buena vida vas a tener.
- ¿Puedes dejar de deprimirme?
+ Si, porque parece ser que en razón no vas a entrar.
- No es entrar en razón o no. Yo ya sé que ser así es una mierda, que me voy a comer muchas ostias en la vida y que voy a llorar cataratas y más, pero no me sale ser de otra manera.
+ Supongo que irás aprendiendo.
- A llevar ostias? Eso ya lo tengo buen aprendido.

domingo

This is my fucking city now.

Es una suerte estar sola en casa en días como estos, sabes? Porque ahora llevo tres horas sin parar de lloriquear. Y te preguntarás que pasa, pero realmente no sé explicartelo. Recuerdas esas veces que de niños nos metíamos debajo de la mesa para no escuchar lo que la profesora decía? Y fingíamos ser adultos. Y ahora es cuando se supone que ya somos adultos, hace años que no nos metemos bajo una mesa para jugar a ser lo que no somos. Las mesas de mi casa están demasiado pequeñas para que yo pueda meterme y dejar fantasear mi mente un rato. Perdón por omitir los temas importantes, me conoces, me gusta hablar, pero sin decir nada. De verdad que echo de menos aquel tiempo, siendo pequeños, con los partidos de futbol, las risas que nos echábamos juntos. Y tú, defendiendome. Hace mucho que nadie me defiende, he aprendido a no necesitarlo, pero no me defiendo tampoco. Cierro los poros de mi piel para que nada de eso me traspase, aunque lo lleve ya adentro. Y ahora necesitaba que me defendieran, pero no sé de qué.
Has tenido miedo al futuro alguna vez? A no saber que hacer, que decir, o no ser capaz de ser aquello que todos esperan que seas? No sé explicarme, llevo así desde que soy pequeña, te acuerdas de cuando no me entendías y yo aún lo empeoraba más dando detalles que no valían para nada? Quiero correr, y desaparecer de todo esto. Irme a algún lugar. Llevarme el dinero en el bolsillo, coger el primer avión que salga del aeropuerto, y crearme un futuro lejos de aquí.
No encajo en ningún lado. No soy el prototipo de niña perfecta, ni siquiera imperfecta. Creo que la fábrica no ha salido bien en cuanto a mi creación se refiere. Soy una pésima hija, una pésima amiga. Nunca estoy cuando me necesitan, nunca sé que hacer, ni que decir. Me refugio en mis problemas y en los de las personas sin dejar salir a mis ojos al mundo real. Es más fácil esconderme detrás de todo y aparecer cual payaso, solo para crear un par de sonrisas. Y el mundo es un gran circo en el que me hayo, sin poder escaparme, porque no sé como. Y quiero irme de tanta falsedad, de tantas cosas que no entiendo ni quiero entender, y de todo eso que me hace daño.
Hace años que no nos encondemos debajo de alguna mesa para jugar a lo que no somos. Pero dime, pequeño, donde podría encontrar una mesa en la cual esconderme y jugar a que no existo?

Please, listening the music.

lunes

False.

Si digo que no te quiero, miento. Pero si cambio la frase y te digo que te quiero con toda el alma, también miento, pues alcanza cotas mayores. Sin embargo, no estamos llenos de sonrisas de payaso, felices con solo tenernos, sino que nos llenamos de decepción, de sonrisas teñidas de conveniencia y falsedad. Si estás aí, si quieres oirme todavía, firmemos un pacto de paz, dejémonos de silencios incómodos, de palabras y frases vacías, de amores eternos, pero llenos de soledad.

miércoles

Diario.

kLlegó a casa a la hora de comer, después de un tonto día de clase. Bueno, era el último día, asique parte de ella estaba contenta por acabar, por no tener que volver mucho por allí. Pero la otra parte se partía de asco al ser la única que suspendía tanto de clase, y al ver como, al marcharse todo, él se quedaba con ella en clase, como una pareja de enamorados que esperan estar solos para poder dar rienda suelta a lo que sienten, dejándola a ella como el extremo de un triángulo inexistente. Al llegar a casa se entretuvo un rato con el pequeño, dejando que esos ojitos le alegraran el día por unos minutos, y se fué a comer, sola, como siempre, ya que su familia ya había comido antes. Su madre se paseaba por la casa haciendo nosequé, y la pilló mientras cogía una de las pastillas.
- Que pasa?
- Nada mamá, la cabeza, como siempre, hoy está que explota.
Se la tomó con rapidez y, tras fregar los platos que quedaban, subió a su habitación, conectando la música y dejando que esta inundara todo, por mucho que le doliera la cabeza, necesitaba eso. Cogió el libro que estaba intentando leer, ese que, aunque le encante la escritora, ve un poco dificil engancharse a él, debido a que solo se ha leído ciento cincuenta páginas en una semana, algo muy poco para ella. Al rato nota como la pastilla comienza a hacer efecto y le entra el sueño, como siempre, asique decide apartar el libro, darle más voz a la música, y cerró los ojos, intentando dormir.
No fue mucho tiempo, un par de horas en las que no descansó nada de nada. Se despertó con la garganta reseca, un gusto amargo en la boca, y el cuerpo dolorido, como si la hubiese arrollado un camión de mercancías mientras estaba en cama. Se dió cuenta de que estaba sola en casa y volvió a conectar la música, decidida, sobre todo, a no llorar.

martes

Ea, el fin de una etapa. Fea etapa.

Pero como se puede ser tan tan tan tan tan falsos, colegas?
Hoy por hoy, y puede que sea obra de las migrañas que me están taladrando la cabeza, me siento una completa estúpida, por haberle dedicado mis putas palabras a alguien (o a muchos) que no las merecen ni de coña. Y digo mis palabras, porque estas son mucho más que mi vida. 
Me tragaré mil te amo más de amigos que no son verdaderos, que NO son amigos. Así de simple. 

Pd: Solo amo, de verdad verdad, a aquellos que llamo hermanos. A aquellos que están aí. A esas chiquititas de mi alma. Solo a ellos. Porque mis te amo no son falsos, amo a cada personita que está (o estuvo) a mi lado. Pero puedo amarlos en presente, o amar a sombras
Pd2: Y eso, solo va, simplemente, por esas personas que no hacen más que imponerme sus problemas. Quiero dejar claro que yo me intereso por quien yo quiero, que a mis amigos, a esos si que les dejo imponerme sus problemas. Pero sabeis cual es el problema de eso? Que mis amigos de verdad no me los imponen. Al revés, me piden ayuda en silencio, y yo es cuando decido ayudar. Al resto? QUE OS ZURZAN, MACHO.

lunes

Pesadilleando.

Tengo muy pocos años, 
desde hace mucho tiempo

Se acostó llorando, no había tenido un buen día, y los acontecimientos la habían agotado, tanto física como psocológicamente. Puso la música en sus cascos, preparándose para una noche de esas que se hacen interminables, en las que deseas que todo acabe rápidamente.

Hay un suspiro en tu voz
que despierta tu corazón

Estaba corriendo por un bosque, algo o alguien la perseguía, pero no quería darse la vuelta para ver lo que era. Corría mientras intentaba esquivar los arbustos y los árboles, hasta que de repente, una rama tirada en el suelo, la hizo caer al suelo, con brusquedad, mientras la oscuridad se cernía sobre ella.

I bet he gets the nerve to walk the floor
And ask my girl to dance, she'll say yes
 
 Se despertó llorando, casi sin respiración. Los cascos seguían en sus orejas, el pelo se extendía por la almohada y tenía el cojín apretado con furia contra ella, como si necesitase abrazar a alguien -porque eso es lo que verdaderamente necesita-. Durante un par de horas tarareó las canciones de su reproductor sin dejar de lloriquear, viendo como la luz que entraba por su persiana abierta hacía sombras en la habitación. 

Son los dedos de tu manos
los que detienen mi tiempo.

Esta vez era una playa, y el agua subía y subía. Era de noche, solo se escuchaba el sonido de las olas chocando contra la arena, como iban subiendo y acercándose a su toalla. Pero ella no hacía nada, solo se quedaba mirando el mar mientras se acercaba a ella. Cuando el mar ya cubría sus piernas, fue cuando quiso reaccionar, pero ya el agua la tenía retenida.
 I feel so untouched.

Volvío a despertarse de la misma manera, y mirando el reloj pudo ver que aún eran las cinco y media de la mañana. Seguía llorando, y temblaba de frío, a pesar de sus tres mantas y su nórdico. Se sentó en la cama, le puso más volumen a su reproductor, y decidió no soñar más -o más bien, no pesadillear más- por esa noche, aunque no era capaz de parar de llorar.

miércoles

Desaparecer.

- Estás bien?
- Si, si, perfectamente. Porque lo dices? – contesté en voz baja, casi un susurro, ya que la garganta se había negado a cooperar conmigo.
- Has visto la cara que traes?
- Ya, llevo un par de días sin dormir mucho.
- Qué te pasa tía? No me engañes.
Suspiré y me quedé en silencio, mirando hacia la carretera, abrazándome las rodillas. Ella no me dijo nada más, se quedó a mi lado en silencio, hasta que cuando no pude aguantar más, me levanté y me dirigí a la carretera.
- Ya nos veremos, pequeña.
Y caminé hacia delante todo lo rápido que pude, con las lágrimas comenzando a correr por mi mejilla, sintiendo los coches a mí alrededor hasta que el mundo desapareció.

No hay un "Buenas noches, pequeña"

Eran las once y media de la noche cuando subió para cama. Llevaba el ordenador portátil bajo el brazo, dejándolo en el lugar de siempre. Se desvistió y se puso la camiseta roja, quedándose solo con ella y su culotte negro. Se recogió el pelo en una coleta y recogió todo lo que pudo su habitación.
La verdad? Solo está alargando el momento.
Su cara está transformada en una mueca triste, de vez en cuando se podía ver como temblaban las comisuras de sus labios, cuando no se los mordía con fuerza. Sus ojos estaban algo hinchados, parpadeando a menudo, y sus manos todavía llevaban los guantes puestos, como si pudiese luchar contra lo que no veía.
Comienza a sentirse insegura sin ellos, sin fuerza.
Al final se sentó en cama, apoyando la espalda en los cojines y la pared, mientras colocaba bien las mantas. De vez en cuando le recorría un escalofrío, fruto del frío de la pared contra su piel templada. Se puso sus cascos, conectando la música, y estiró la mano hacia el interruptor de la luz.
El dolor vino al igual que el miedo a la oscuridad.
En la oscuridad de la noche, la persiana abierta no ofrecía luz, debido a que esta se apagaba a menudo, intermitentemente, y empezaron a escucharse pequeños jadeos, el sonido como de ahogo. Se escuchó un pequeño ruido de un mueble abriéndose y cerrándose, y la luz de la calle se encendió, dando libertad a la visión en la oscuridad.
Y la época de la niñez pasada intentaba estar allí para ayudarla.
Tenía al oso que hacía tanto tiempo le había regalado su primo pequeño, rodeado por el cuello con sus brazos, mientras lloraba fuertemente contra su cabeza. Lloraba desesperadamente, con sonidos ahogados como si quisiese gritar y no se atreviera. La camiseta comenzaba a reflejar las marcas de las lágrimas, al igual que el oso, mientras otras tantas aún rodaban por sus mejillas.
No puede gritar, para no dejar que la vean hundida.
Al cabo de un rato se acostó, tapándose con las mantas y abrazando a su peluche, mientras tarareaba la canción que sonaba a través de sus cascos a sus oídos y sus mejillas se encharcaban cada vez más de pequeñas lágrimas saladas.
Hoy no podemos decir “buenas noches pequeña”.





I´m so sorry.


Pequeño:
No sé cómo explicarme, porque no sé muy bien que me pasa. He llegado a mis límites en todo esto, mi corazón ya no resiste. Me cuesta respirar, a veces siento que me ahogo. Es increíble lo que los sentimientos pueden llegar a ocasionar. No creo que me entiendas, es más, ni lo intentarás, porque te centrarás en el dolor que te estoy causando con todo esto. Me… he cansado de quererte tanto, de no poder tocarte, de verte con otras. Te quiero tanto que no soporto estar a tu lado, porque eso me mata más. He aguantado demasiado, y no puedo seguir arrastrándome de esta manera, o terminaré ahogada en mis propios sentimientos.
Lo siento por quererte tanto, pequeño.

sábado

I waiting for.

Paseé nerviosa por la habitación, esperando a que apareciera. Llevaba horas sin saber nada de él, y Selene ya estaba tardando en llegar con noticias. Creo que habitación había podido crear un camino marcado según el percorrido que seguían mis pies, puesto que creaban un círculo. No sé cuanto tiempo permanecí igual, sin dejar de caminar, mientras me mordía las uñas... o las pieles de los dedos, puesto que uñas no me quedaban muchas. Selene entró en la habitación de golpe, sin llamar a la puerta, y cerrándola sin dejar de mirar hacia mi.
- Que pasó? Que averiguaste?
- No hay ni rastro Ast, es como si nunca hubiese existido.
- Pero, él estaba aquí, tu le viste, estabas aquí, él también... - casi gritaba, mientras me dejaba caer sobre la butaca de la habitación de aquel hotel en donde me había refugiado cuando todo había comenzado, sin dejar de pasar mis manos por mi pelo.
Porque todo, incluso mi vida, se había acabado en aquel momento.

martes

¡BANG!


-          No, no… NO! – blandía la pistola sin control, caminando de un lado a otro, mesándose el pelo con la mano libre.
-          Te creías que todo era diferente? No, esa era la verdad, no sé porque llegaste a pensar que no…
-          CÁLLATE! – apuntó el arma hacia él, nerviosa, aguantándola con las dos manos, que le temblaban.
-          Matándome no vas a arreglar nada, solo fue un acidente, joder.
-          Quiero a mi hijo, lo quiero aquí, YA!
-          No puedes hacer nada por él, está muert…
-          NO!
¡BANG! El cuerpo inerte de ella cayó al suelo, un reguero de sangre que manaba de una herida limpia corría por el suelo de madera, y salpicaduras mancharon las paredes.

Like a bird

Muchas veces me he sentido como un pájaro aprisionado en una jaula, que no puede hacer más que servir de diversión a su dueño. Nunca podrá volar lejos si no le abres la puerta echa de barrotes de la jaula, y no podrá vivir su vida a su manera. Yo, siento lo mismo. No puedo decidir por mí misma, y cuando puedo tener esa opción, me bloqueo, sin saber qué hacer. Oh, si, puedo ver el sol, pero cortado por pequeñas señales de mi limitada libertad. Si a un pájaro lo has criado en cautividad, no es libre. Pero si lo sueltas, no sabrá defenderse, y la vida que no ha vivido, acabará con él. Vive y educa en semi-libertad. Aprende lo malo de la vida, sin olvidar de que también existen cosas buenas. Y, por encima de todo, despréndete de esos barrotes que no valen para nada, más que para oprimir sueños.

domingo

Ella.

La has visto? Llora cada noche, pegada al alfeizar de su ventana, cuando piensa que nadie la ve. Pone sus cascos, y llora silenciosamente, mientras mira como el mundo está parado, a las tantas de la madrugada. Nunca he podido saber porque lo hace, porque decide cada noche quitarle horas a Morfeo y a su delicado sueño para cubrirse con el edredón y sentarse en la ventana, mirando a la nada, y dejando que sus mejillas se conviertan en el improvisado circuito de carreras de las lágrimas. Creo que nunca lograré saberlo, porque, al llegar el día, su imagen es lo más radicalmente diferente que puede. Colores alegres inundan su vestuario, una gran sonrisa en su cara mientras tararea la canción de su reproductor, y mueve el cuerpo al ritmo de la música cuando piensa que nadie la ve. La vida, no siempre es lo que parece, querido.

jueves

Lo viste?

Has visto el mundo como gira? Has visto como cada segundo avanza sin rendición, sin oposición? Como el sol cambia su orientación, como la luna se vuelve opaca y a la vez clara? Bien. Nunca has podido ver eso. Tenemos constancia de ello, pero, nunca podremos ver ese fenómeno, debido a que nunca veremos el mundo girar bajo nuestros pies. Después de eso, crees que algún día podrás ver los sentimientos? Podrás ver cuanto te quiero, cuanto te necesito, cuanto desearía poder tenerte aquí? No, no podrás verlos. Y sabes otra de las razones por las que no podrás? Porque, ni siquieras puedes ver mi cara, como para ver mis sentimientos. Adios a las ilusiones, hace mucho que las he perdido, al menos, contigo. Iré a miles de lugares, acabaré en Madrid, y te buscaré, aún sabiendo que no te encontraré, nunca. Oh si, es la primera vez que, aunque diga nunca, nadie podrá decirme "No digas nunca jamás" porque esta vez es un nunca rotundo. Nunca te veré, nunca te abrazaré, nunca serás para mi. Nunca.

viernes

Madrugada.


Solo a las 3.27 de la mañana soy capaz de darme cuenta de que no sé manejar lo que siento. No es cuestión de no querer, de ser insensible en todos los sentidos. Solamente, se me da bien reirme de mi misma, actuar como dura, porque así quisiera ser. No sé manejar lo que me pasa con otras personas, y a veces no consigo lograr controlar lo que siento respecto a mi misma. Y lo peor es que necesito una noche de hartarme a llorar con la película más triste que puedo encontrar para llegar a las 3.27 de la madrugada y pensar en que, todo lo que me pasa, todo lo que ronda por mi cabeza, es porque no sé lidiar con mis sentimientos. No sé tener un amigo sin quererlo para mi sola. No sé estar con otra persona porque no controlo las dudas, los detalles que percibo que cambian en una relación con otra. Y, hasta que no sea capaz de controlar todo eso, no podré estar bien de verdad. Genial, ahora me iré a dormir con la música puesta, y esperaré a otra noche en vela para darme cuenta de todas esas cosas. Ah, y han dejado de ser las 3.27 para ser las 3.31 y pensar que he necesitado todo esto para darme de cuenta de que no sé manejar lo que siento.

sábado

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Ascoltami, io sono di te.

Celos se entremezclan en mi vida, cuando diferencio entre ellos? No lo hago, es dificil. Simplemente, dejo irse el mundo, sin alzar la voz, gritando en silencio. Piso las líneas como una niña pequeña, y sin embargo, lloro como alguien mayor. Venga, te atreves?

miércoles

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Egoísta, egoísta, egoísta. Pero, puede que tenga razones?